viernes, 21 de septiembre de 2012

Capitulo 35

No podía mover mi boca, sentía que me estaba faltando el aire, pero al mismo tiempo sentí una paz única, unos labios muy tibios y suaves rosaban los míos, volví a sentir ese amor ¿pero debía? Carajos no debía!!!
Pero al mismo tiempo quería, podía!! Ya lo tenía, le correspondí el beso a Gerard, el entrelazaba su lengua con la mía, yo aunque era un experto besando, no podía hacer mucho, tenía miedo, sentía que no debía pero quería, luego de un rato, tomamos un descanso, me sentía culpable, sentía que te estaba engañando y se sentía tan malditamente horrible, Gerard noto cierto malestar en mi rostro, lo cogió con sus manos y me acerco hacia él, diciéndome un simple “no puedo” me volvió a besar desesperadamente, esta vez mi estado de culpa me consumía, trataba de separarme de Gerard, pero él tenía más fuerza que yo, caímos recostados en el mueble, me sentía putamente basura, mis pensamientos de culpabilidad retumbaban como balazos en mi cabeza.
De repente escucho un manojo de llaves, el sonido venia de afuera, Gerard no se percató, en eso abren la puerta de su casa muy violentamente, Gerard al escuchar el estruendoso golpe de la puerta, se separó de mi inmediatamente, yo me acomodaba mi ropa que estaba jaloneada de prisa, Gerard hace lo mismo y tratamos de guardar la cordura, es que como puedo tener cordura después de esto?? Te estaba engañando ¡¡mierda, y con mi mejor amigo!!
Voltee a la puerta después que esta fue cerrada y vi a Mikey y Ray entrando al living tambaleándose, Gerard al verlos en ese estado corrió a la cocina por unos medicamentos para Mike, ya que el sufre de asma y cuando esta ebrio le falta el aire constantemente

-Hola Frodo!! – me dijo Ray con voz roncosa
- Ray, estas bien??
- claro!! Mi enanito… jajajaja

Mierda estaban completamente ebrios, pero lo que más me importaba es que si vieron el beso que me di con Gerard, no es que ellos no sepan nada de la relación que hubo entre Gerard y yo, pero se supone que eso ya paso y no se tenía que volver a repetir

-Mierda Mike!! Tu sabes que no puedes tomar de esa manera ¡¡eres un imbécil! – Gerard regañaba a Mickey mientras les daba sus pastillas y un vaso de agua
- No me jodas Gerard!! Tú no eres mi puta madre
- Mike no colmes mi paciencia, porque soy capaz de contarles a nuestros padres de esto
- ¿así? – Decía Mike desafiante – si tú lo dices algo a nuestros padres… yo, yo – tartamudeaba de lo ebrio que estaba
- tu que imbécil¡?
- Gerard cálmate…
- tu no digas nada Frank!!
- yo le digo a mis padres que te vi besándote con Frank –

Dijo por ultimo Mickey, luego hubo un silencio absoluto, mierda!! Me sentía más abrumado que nunca, Ray me miro seriamente a los ojos, como si me estuviera echando la culpa de algún crimen, Gerard solo bajo la mirada y le dijo a Mickey que se vaya a descansar a su cuarto, Mickey subió a su habitación y Ray solo se quedó echado en el sillón tratando de que se le pase los mareos.
Yo me sentía putamente mal, ahora todo el mundo lo sabía Mickey y Ray nos habían visto, tenía miedo, no quiero que nunca te enteres de esto, porque juro que nunca más volverá a pasar, ¿pero si Mickey y Ray dicen algo? Aunque no lo creo porque saben guardar muy buenos secretos, de todas maneras no quería arriesgarme, no quiero arriesgar mi relación por un estúpido e insignificante beso.

-Frank, yo… no debí hacerlo…  lo siento – me decía Gerard con arrepentimiento

Claro!! No debías hacerlo, pero lo hiciste ¡¡diablos!! Y me confundiste, si mis sentimientos ahora se destrozan como una mierda, es por tu culpa Gerard, tú tienes una novia y yo también, acaso pensabas tirar por la borda todo lo que logramos?? Ya tenemos lo que siempre queríamos, ¡¡nuestras novias!! Pero si tu pensabas mandar tu relación a la mierda, hazlo!! No me involucres en esto, yo no quiero tirar todo el esfuerzo y amor que puse en mantener una hermosa relación, y tu simplemente piensas arreglar todo esto con un “lo siento” que para mis oídos sonaron como un “jodete”. Claro Frank, jodete, jodete por haberle seguido el beso, jodete por haber ido a su casa solo, jodete por aun sentir algo de amor por Gerard ¡¡simplemente jodete!! Y realmente estaba jodido, mis sentimientos y todo yo estaban putamente jodido.

-Como sea, me voy a mi casa – dije agachando la mirada y dirigiéndome a la puerta
- espera – dijo Gerard poniéndose frente a la puerta
- ¿ahora qué? Piensas secuestrarme ¿? ¿Quieres matarme?!!
- ………..- silencio, Gerard no dijo nada, solo me miro con ojos llorosos
- déjame irme!!
- Frank, no te molestes conmigo… por fa… - lo interrumpí
- ¿Qué no me moleste? Me prometiste que nunca volvería a pasar
- mis impulsos la cagan y tú lo sabes
- si lose, tanto como sé que tienes una novia y yo también, ahora me está esperando en casa, es la última vez que te lo pido ¡¡de – ja - me salir!! – dije gritando la última palabra

Gerard abrió de golpe la puerta de su casa, yo me sentía tan mal de haberle alzado la voz, no quería lastimarlo, eso nunca!! Pero realmente ya me había sacado de mis casillas con ese beso y solo dijo que era un maldito impulso, en vez de arreglarlo la estaba jodiendo más, pero no era culpa de él, yo también era cómplice en ese juego, primeramente nunca debí haber ido a su casa solo, segundo no tenía que haberme dejado llevar por el primer beso, sin embargo lo hice, no era justo echarle toda la culpa a él.

-No estoy molesto contigo, Gee
- gracias Frankie
- ¿Cuándo nos volvemos a ver?
- pero me dijiste que… - lo interrumpí
- no, no, hablo de vernos para grabar el disco
- aaa… eso!! Mmmm… te parece la próxima semana, yo te llamo para confirmar el día
- ok, adiós!!
- chau cuídate – me dijo por ultimo Gerard, dejándome salir de su casa y cerrando la puerta detrás mio no sin antes regalarme una de sus hermosas y sinceras sonrisas.

Ya era tarde por la noche, me fui caminando por el camino de vuelta a tu casa, y para mi puta mala suerte comienza a llover, llegue a caminar tres cuadras lejos de la casa de los Way y ya estaba completamente empapado, pero me valía una mierda, estaba muy metido en mis pensamientos, trataba de buscarle una solución razonable a todo esto, el beso con Gerard fue solo un impulso, trataba de convencerme de eso, simplemente trate de relajarme y no pensar más en el tema.
Ya me encontraba a unas cuatro cuadras de tu casa, vi que el Starbucks estaba abierto, entre y compre dos cafés bien calientes y dos cupcakes, después de comprar me dirigí casi corriendo hasta tu casa, hasta que por fin llegue, estaba a punto de tocar el timbre, pero de repente abren la puerta, eran Brian y Eliza

-Hola Frank!! ¿Dónde estabas? – pregunto Brian
- fui un rato a la casa de mis padres
- aa… está bien
- “_________” está en su habitación??
- sí, creo…
- ok, subiré a verla – dije dirigiéndome a las escaleras
- hey Frankie!! Adiós!! – me grito Eliza desde la puerta
- chau, chau ¡! – dije de prisa, la verdad no me importaba, solo quería verte y estar contigo

Subí de prisa las escaleras, pase corriendo el pasadizo que me dirigía a tu habitación y entre!! Hay estabas tú, echada en tu cama junto a tu laptop, volteaste a verme y mis ojos atrapaban a los tuyos, pude notar algo raros en ellos, no era la misma mirada tierna y picara que siempre tenías, esta vez estabas seria, no me sonreías como antes, solo me quedaste mirando, como si miraras cualquier objeto en la casa, trate de esquivar tu mirada y me dirigí al armario, colgué mi casaca y volví a mirarte, esta vez tenías la mirada fija en tu laptop, no me prestabas atención, como si no estuviera hay, ni siguiera me saludaste

-¿Qué estuviste haciendo? – dije rompiendo el silencio
- ¿Qué estuviste haciendo tú?
- te dije que iba a la casa de mis padres
- eres un maldito mentiroso Frank Iero!!
-¿Qué?
- llame a tu madre y me dijo que no vas a visitarla hace dos meses ¿Dónde estuviste?
- …….. –

No sabía que decirte, me puse muy nervioso, sentía que podía contarte la verdad, si fui a la casa de Gerard, pero obviamente no te diría lo del beso.

-Lo siento… debí decírtelo, fui a la casa de Gerard
- ¿Por qué me mentiste?
- porque Gerard me pidió ir solo, quería hablar de la grabación del disco y si te contaba ibas a querer ir conmigo
- ¿eso tiene algo de malo? ¿Acaso Gerard no me considera su amiga?
- si lo hace!! - ¿o tal vez no? No me hubiera besado entonces, pero luego se retractó – es que eran cuestiones de trabajo
- …….. – no dijiste nada, me miraste de frente a los ojos, luego agachaste la mirada, te paraste de tu cama y desconectaste la laptop
- ¿estas molesta? – atine a preguntarte, aun parado a mitad de tu cuarto
- no lo sé ¿y mi helado?
- no lo traje… es que… - me interrumpiste
- date por muerto Frank Iero!! Sí, estoy muy molesta!!! – dijiste en tono divertido

No pude aguantar soltar una carcajada, me acerque a ti, tú estabas de espaldas y te abrace de la cintura, comencé a darte pequeños besos por el cuello, tú te estremecías por los cosquilleos que te daban mis besos, volteaste y quedamos frente a frente, acariciaste mi rostro, note que tus manos estabas muy heladas, ¿y así querías helado?

-Además está lloviendo, no se come helado en invierno, no quiero que mi novia quede enferma, luego no podre darle esos esquicitos besos que me enloquecen
- Gracias por cuidarme amor – me dijiste sonriente, te devolví la sonrisa
- mejor mira lo que te traje – dije dándote la bolsa de Starbucks
- café!! Gracias Frankie
- y hay algo más…
- Cupcakes con chispa de chocolate!!! Mi favorito, gracias enano – me diste un beso en los labios
- de nada mi pequeña – te seguí el beso.

Te garre de la cintura y te pegue más hacia mí, tu no dejabas de besarme, yo no podía separarme ni un instante de ti, te quería así para siempre, pero de repente una cadena de estornudos comenzó a desatarse, tú te separaste de mí, me llevaste hasta tu cama, hiciste que me recostara y me tapaste con una cobija, me diste mi café, que por suerte seguía caliente y saliste de tu habitación, al rato regresaste con unas pastillas

-Tomate una, es un antigripal – me dijiste dándome la tableta de pastillas
- no gracias, no quiero droga, en todo caso dame cocaína
- Frank!! No son drogas, es remedio, te va hacer bien
- con el café me va pasar
- dale!! Tomate una
- no… esas pastillas no funcionan conmigo, voy a caer más enfermo
- mierda Frank, porque serás tan terco, te comportas como niño
- pero a ti te gusta, te gusta que sea así
- ¿Qué te hace pensar eso?
- aun sigues conmigo no??
- una cosa es que te quiera y otra que te comportes como niño
- pero es justamente eso, me quieres porque me comporto como niño
- ……. – pusiste una mirada confusa – tienes razón!! Me encanta como eres
- y a mí me encanta como eres tú, te amo
- yo también enano, yo también –

Te echaste a mi lado, recostaste tu cabeza en mi pecho, yo comencé a acariciar tu cabello, mientras tu entrelazabas tu mano con la mía, y yo nuevamente comenzaba a estornudar, tú me seguías insistiendo en que tome la maldita pastilla, pero me negaba, eras muy insistente, pero sabía cuál era tu punto débil, te gustaba cuando me comportaba como un niño y que mejor que comenzar un juego de niños, comencé a hacerte cosquillas, nos revolcábamos por toda la cama, tú también me hacías cosquillas a mí y simplemente parecíamos dos niños de ocho años jugueteando en la cama.

                                                           …........   …………

[Narra Gerard]
Después del beso con Frank en mi casa, no supe nada de él, no me llamo para nada, a veces me sentía tan mierda de haberlo besado, eso ya había quedado en el pasado y aunque trate de tranquilizarlo con solo decirle que fue un impulso, para mí no fue nada más que amor, extrañaba sus besos, como él se pudo olvidar tan rápido de todo eso?? Nos amábamos, de eso estoy más que seguro, aunque yo tenga a Lyn-z, nunca me voy a olvidar de lo que paso con el enano.
Ya paso una semana, en la cual llame a uno de mis mejores amigos Matt Pelissier, en verdad era amigo de todos, se llevaba muy bien con Mickey y Ray, aunque no conocía muy bien a Frank, solo se habían visto un par de veces, pero eso no era problema, los dos eran muy amigables, así que se llevarían bien de todas formas, en fin, decidí llamarlo para que forme parte de My Chemical Romance, nos faltaba un baterista y él era muy bueno en eso, además que hacia percusiones magnificas, el acepto la propuesta, de inmediato llame a todos los chicos para reunirnos en el studio de Eyeball Records, apenas llame a Ray para contarle que ya comenzarían las primeras grabaciones se emocionó demasiado, también llame a Brian el acepto de inmediato comenzar con las grabaciones, ya no había más tiempo que perder, todo estaba listo, pero ahora tenía que llamar por ultimo a Frank, estaba muy nervioso de llamarlo, no nos hablábamos desde el beso en mi casa, y si no quería seguir en el grupo?? Y si ya no quería saber nada de mí??, no podía pensar eso, además él me había dicho que lo llamara cuando comiencen las grabaciones, así que trate de omitir los malos pensamientos de mi mente, sin pensarlo dos veces cogí el teléfono, marque su número, comenzó a timbrar y mi corazón latía cada vez más a prisa…

-Halo Frank Frankie?? – dije con voz entrecortada
- no, él está ocupado quien habla??
- “________” no puede ser que no reconozcas mi voz – eras tú en el teléfono
- Gerard!!!  Como estas??
- muy bien gracias, quería hablar con Frank
- esta duchándose, quieres que le deje algún recado??
- sí, que hoy nos reunimos a las tres de la tarde en Eyeball Records
- ya se animaron a empezar con las grabaciones??
- por supuesto, no queremos perder más tiempo
- le has avisado a mi primo??
- claro, Brian va a estar hay de todas maneras
- excelente!!! Gerard, quiero hablar contigo algo muy serio –

Tu voz de cálida y tranquila se transformó en seria, muy seria, de verdad me asuste, ¿y si Frank te había contado lo del beso? ¡¡Oh vamos, no creo que sea tan idiota!! Ok, Gerard cálmate, seguro solo te quiere hablar de la banda, tome aire y seguí con la conversación telefónica.

-Dime lo que sea ¿Qué pasa? – dije algo preocupado
- cómo es eso de estar citando a mi novio por teléfono?? –
Mierda no había duda que ibas a decirme lo del beso
-Yo… yo no… ¿de qué hablas? – mejor prevenir haciéndome el desentendido que lamentar
- no te hagas Gerard, Frank ya me conto, tú lo citaste a solas en tu casa, ¿Por qué no querías que vaya yo? Eres malo Gee… - soltaste una risita

Y con eso mi respiración volvió a la normalidad, sentía una paz inmensa, me estaba preocupando y demasiado, pero felizmente solo era otro de tus juegos, y agradezco infinitamente que sea eso.

-Era una reunión de trabajo, cosas de la banda – solté una risita de alivio – pero no te preocupes, hoy puedes ir al studio
- Lyn-z va estar??
- por supuesto!! Hay los esperamos a las tres, acuérdate
- ok, yo le aviso al enano
- perfecto, Bye cuídate, nos vemos
- igualmente, Bye saludos a Lyn-z
*Fin de la conexión telefónica*

Uufff… ya me estaba poniendo muy nervioso, número uno porque pensé que me contestaría Frank, y numero dos porque me asustaste con eso de citar a tu novio, pero todo fue uno de tus jueguitos sarcásticos, ahora ya estaba todo arreglado, me encontraría con los chicos en el studio, sin perder más tiempo me aliste, ya eran las doce de la tarde, y aun tenía que ir a recoger a Lyn-z a su casa, llevarla a comer a un restaurante, como se lo prometí, y luego ir directo al studio, me di un duchazo rápido, me puse una camiseta negra de “Black Flag” unos jeans negros y una casaca Jean, me peine como de costumbre, mi pelo me llegaba a los hombros, pero después de todo no me quedaba tan mal, mierda!! Sin darme cuenta había adelgazado considerablemente, mi cara era más delgada, mis piernas y brazos también y ni que decir de mi abdomen ya no era tan rollizo como antes, estaba perfecto!! De todas maneras nunca me preocupe por lo físico, pero ahora como me encuentro estoy bien, en fin, termine de ducharme, cogí mi celular, las llaves de mi auto y Salí por Lyn-z.

[Narra Frank]
Cuando termine de ducharme, Salí envuelto con la toalla de baño, solo tenía el dorso desnudo, y mierda! Me congelaba de frio, inmediatamente me dirigí a mi ropero y saque unos jeans rojos, un polo negro y una polera negra, luego agarre mis vans y ya estaba listo para meterme de nuevo al baño a cambiarme, pero de repente apareces tú y me abrazas por la espalda, yo solté una risita, es que eras tan tierna, siempre tenías ese afecto especial conmigo, me encantaba que fueras así, yo voltee quedando cara a cara, bese tu cuello y fui subiendo por tus labios, tu esquicito aroma a vainilla me envolvía y me hacía entrar en un trance de placer, cuando llegue a tus labios, casi te los arranco de un mordisco, es que son tan suaves, finos, tibios y dulces, comencé a besarte con delicadeza, así como a ti te gustaba, tú me seguías el beso, nuestras lenguas se encontraban y jugueteaban una con otra, nuestra respiración aumentaba y casi me estaba quedando sin aire, pero no quería separarme de ti, de repente siento como un frio en mis piernas, carajo! La maldita toalla se me había caído, tú al principio no te diste cuenta, pero luego lo notaste y te tapaste la cara con tus dos manos, te pusiste algo ruborizada de la vergüenza y yo estaba más rojo que un tomate, aunque ya nos conocíamos muy bien, siempre guardábamos ese pudor, no queríamos ser unos exhibicionistas.

-Enano morboso ¡¡tapate!!
- lo siento – solté una de mis risas típicas de enano travieso – es que me excitas tanto
- no jodas enano, no ahora, que tenemos que salir
- huy si, después no salimos por hacer el…
- ya!! – Los dos comenzamos a reír – ya estas visible??
- haa… no te hagas, bien que te gusta verme así
- Frank Anthony Thomas Iero Pricolo!!!!!!
- bien, bien, no me tienes que recordar todo mi extensor nombre – dije acomodándome la toalla - ya estoy visible!!!
- bien!! – dejaste de taparte los ojos – aunque tenías algo de razón…
- te lo dije!! Pero… si quieres me vuelvo a sacar la toalla
- enano erótico!! – los dos comenzamos a reír
- por cierto quien te llamo?? – pregunte intrigado
- Gerard!! –

Apenas dijiste ese nombre, mi estómago dio un vuelco, comenzaron a venir a mi mente todas esas imágenes del beso en su casa, me puse algo nervioso y mis ojos de abrieron como dos platos

-Que… que te dijo?? – dije tartamudeando por los nervios
- te encuentras bien?? Frank, de lo rojo que estabas te pusiste más pálido que un fantasma – cogiste mi rostro con tus manos
- estoy bien – dije pasando saliva – pero dime que te dijo??!! – ya me estaba desesperando
- bueno… que hoy todos se van a reunir en el Studio de Eyeball Records para grabar el primer disco
- solo eso??
- si… por que, tenía que contarme algo más??
- …… - para psicología inversa eras experta, pero no conmigo – no nada amor!! – te mande una enorme sonrisa – entonces me vas a acompañar??
- si quieres… - dijiste algo desanimada
- Oh por supuesto que quiero!! Es más, primero nos vamos a almorzar a un restaurante, y luego nos pasamos al studio ¿Qué te parece?
- buena idea – dijiste más animada – yo ya estoy cambiada, solo faltas tú, apúrate!!
- ok no tardo!! –

Me metí de vuelta al baño a terminarme de cambiarme, y mierda! Sí que realmente estaba feliz, por fin grabaríamos el primer disco, estaba esperando esto por días, contaba las horas y los días para comenzar con las grabaciones, pero… por otro lado estaba algo nervioso, todos íbamos a estar en el studio “todos” y si Gerard intenta algo conmigo, no se… roces, o mandándome indirectas, o simplemente insinuándoseme, no lo podía permitir, por lo menos no delante de ti, sería incapaz de hacerte daño y mucho menos hacerte sentir mal, eso era lo único que me preocupaba, después… todo lo demás estaba bien, me encontraría de nuevo con mis amigos Ray y Mickey, espero que Bob haya vuelto de Chicago, necesitaba hablar muchas cosas con él, trate de no pensar mucho en lo que pueda pasar con Gerard, aunque las posibilidades de que pase algo estaban a un 100%, ese beso, si tan solo no nos hubiéramos dado ese vendito beso!!...

-Frank, te puedes apurar!!! – gritabas desde afuera del baño
- ya voy!! Solo me falta peinarme!!!
- apresúrate, no quiero llegar tarde, Lyn-z me acaba de mandar un mensaje confirmándome que también va ir al studio!! –

Si, si había una mejor amiga de Lyn-z esa eras tú, ustedes dos se llevaban muy bien, siempre conversaban por horas, desde que se conocieron en un Bar, sé que no es el mejor lugar del mundo, pero es que las dos tienen tanto en común, los mismos gustos, el mismo estilo, la misma clase de música, aunque Lin-z lo llevaba todo al límite, tú al contrario siempre tratabas de ponerle un límite a todo, aunque últimamente Lin-z te estaba lavando un poco el cerebro, quería animarte para que te hagas un tatuaje, claro como ella tiene muchos, a mí no me agradaba mucho la idea, sé que suena algo egoísta, ya que yo tengo muchos, pero es que… era peligroso, lo reconozco, no quería que nada malo te pase, y si te animabas a hacerte uno definitivamente te llevaría a un centro de tatuajes de buena calidad, así me cueste un dineral, primero era tu salud ante todo, en fin, cambiando de tema, Lin-z iba a ir al studio ¡¡mierda, Lyn-z iba a ir al studio!! Eso significa que Gerard no podrá hacer nada, ni siguiera mirarme, porque reconozcámoslo, Lin-z era jodidamente manipuladora con Gee, este hacia todo lo que ella quiera, y siempre paraba pegada a él como un chicle, creo que no se le separaba ni para ir al baño, ok… bueno si, pero definitivamente Gerard iba a estar distante a mí, eso me tranquilizaba.

-Frank yaaaaaaaaaaaaa….. – gritabas de la impaciencia, eras muy impaciente
- ya voy amor!! – dije saliendo del baño
- pero que carajos!! Te demoras más que yo – dijiste tomando tu cartera y tomándome de la mano

Salimos de tu casa, nos fuimos caminando hasta un bonito restaurante que estaba cerca al lago, mientras caminábamos agarrados de la mano, había un silencio incomodo, eso no sucedía con nosotros muy seguido, pero parecía que ya no había nada que decir, siempre nos contábamos cosas del pasado, o simplemente del futuro, pero ahora era diferente, tu tenías la mirada algo perdida, mirabas a cualquier lado menos a mi

-Te parece que estoy bien peinado?? – fue lo primero que se me ocurrió decirte
- Frank… - dijiste seria
- ¿Qué estoy mal? – dije arreglando el mechón de cabello que caía por mi frente
- me voy hacer un tatuaje!! –

Esa palabra retumbo en mi cabeza, y en ese momento odiaba con toda mi alma a Lin-z ella te había metido esa idea en la cabeza, simplemente yo me preocupaba por ti, no quería que te pase nada

-Ella te ínsito a eso verdad?? – dije molesto
- ¿Qué? Frank a mí nadie me ínsita a nada, yo tomo mis propias decisiones
- pero a ti no se te había ocurrida nada de eso, hasta que Lin-z te lo propuso
- ¿Lyn-z? ella solo apoyo mi idea, yo le dije que me quería hacer uno
- pero… ¿Por qué?
- no lo sé, simplemente quiero uno –

Ok, si querías un tatuaje bien, pero no sin ningún significado, no tendría sentido sería tonto, estúpido, si uno se quiere hacer un tatuaje tiene que tener un propósito, no simplemente se lo hace por hacer, eso sería algo realmente idiota.

-De que te lo quieres hacer?? – seguía algo molesto
- mmm… que te parece si los dos nos hacemos uno
- ¿Cómo de qué?
- sé que ya tienes muchos, pero… ninguno habla de mi –

Y esa era la gota que derramo el vaso de agua, tu querías hacerte un tatuaje como para sellar nuestro amor, uno que nos represente a los dos, que hable del amor que nos teníamos, y eso era realmente adorable, si hubieras comenzado por ahí, nos lo hubiéramos hecho hace tiempo, eras tan dulce, tan linda y tierna conmigo, solo querías un tatuaje que represente nuestro amor, ese amor tan intenso que sentíamos mutuamente, querías que quede plasmado en nuestras pieles para siempre, y yo también lo quería, se me ocurrieron miles de bocetos para el tatuaje, pero tenía que ser algo realmente especial, así como era nuestro amor, especial, muy especial y lleno de felicidad.

-tienes razón, tenemos que hacernos uno que hable de nuestro amor – dije más animado
- te acuerdas la primera vez que nos besamos??
- cómo olvidarlo!! – Todos los recuerdos venían a mi mente como fotografías – fue en una excursión al bosque cuando estábamos en la academia de música, en una…
- casita del árbol!!! – dijimos los dos al mismo tiempo y comenzamos a reír
- éramos tan ridículos – dijiste entre risas
- aun lo somos – dije mandándote una mirada con picardía
- creo que tú te lastimaste la mano…
- Oh si y comencé a sangrar – no pude evitar soltar una risa – era tan idiota!!
-…… - te comenzaste a reír a carcajadas – pero eras mi idiota – me tomaste aún más fuerte de la mano
- y… ahí fue donde… hicimos la promesa de sangre ¿te acuerdas?
- claro!! Era una niñita tan inocente… me hice un corte con una estaca – risas – Oh dios… como pude hacer eso!!! No me lo creo
- pero lo hiciste!!! Lo hiciste por mí –

me pare en seco a mitad de la vereda, tú también te paraste, nuestras miradas se entrelazaron, te tome de la cintura y te acerque a mí, tus brazos rodearon mi cuello, podía sentir tu respiración y tu sentías la mía, tus ojos se cristalizaron al igual que los míos, te acerque más a mí y nos abrazamos, cerré los ojos y me deje trasportar a ese día en el bosque, alejado de todos, nos habíamos escapado del perímetro de seguridad, encontramos a lo lejos una casita de madera, algo abandonada, pero aun se mantenía en pie, teníamos tan solo 14 años, cuando nos besamos, fue un beso tan apasionada, éramos niños, recién estábamos experimentando el amor, y lo hicimos juntos, volviendo a la realidad, pude sentir unos tibios y dulces labios apoderarse de los míos, tú me besabas con tanta intensidad y amor, yo solo cerraba los ojos y te seguía el beso, lo disfrutaba, lo disfrutábamos, éramos el uno para el otro, nos conocíamos muy bien, pude sentir unas gotas saladas en mis labios, comencé a abrir los ojos poco a poco, tú estabas sollozando, llorando en silencio mientras me besabas, no sabía por qué razón lo hacías, ¿te hice algo, te enteraste de algo que no debías? Y de repente vino a mi cabeza la imagen de Gerard y yo besándonos, sentía como un balazo atravesaba mi cráneo, me sentía culpable, maldito por haberte echo eso, me separe de tus labios, no quería lastimarte, no quería engañarte, tenía miedo de que te hayas enterado de eso, era incapaz de hacerte sentir jodidamente mal, te amo, nunca lo dejare de hacer, simplemente eres todo mi mundo, la que me ayudo en mis problemas familiares, la que me alejo de las drogas, salimos juntos de eso, y simplemente permanecimos juntos amándonos, nunca permitiría que eso terminara, nuestro amor era único, no quería que toda esa pasión acabara, no…

-¿Por qué lloras? – dije con la voz algo quebrada
- …… - agachaste la mirada – tengo miedo – dijiste en voz baja
- no, no te sientas así ¿Por qué sentirías eso? –  seque tus lágrimas y te volví a abrazar
- por si algún día me olvidas –

Esas palabras estrujaron mi corazón asiéndolo añicos, me sentía mal, me sentía mierda!! Era capaz de olvidarte?? No, no podría ni con mi vida si eso sucede, ni muerto me olvidaría de ti.

-Sería incapaz de hacerlo – te dije en tu odio – te amo
- yo también te amo, mi enano – me abrazaste más fuerte
- ni muerto podría olvidarme de ti, tu ocupas un lugar muy importante en mi vida, es que eres toda mi vida
- tu eres la única razón de mi vida – te separaste de mí y tomaste mi mano
- y así será para siempre, te lo juro – busque en mi bolsillo y saque una cinta platinada, tome tu mano y la amarre en tu dedo índice
- Frankie – me miraste extrañada - ¿Cómo para que esto?
- para muestra de mi amor, bueno hasta que compre un anillo
- …….- abriste los ojos como platos - ¿anillo? No pensaras…
- quizás más adelante no ¿? – dije entrelazando mi mano con la tuya y volviendo a retomar el camino al restaurante
- espera!!! – te paraste en seco y yo igual
- ¿Qué pasa? – me diste un cálido beso en los labios, yo te sonreí, sacaste una cinta de tu bolsillo y me la amarraste al dedo índice
- yo también quiero sellar mi amor contigo, quiero que quede grabado para siempre – me abrazaste por el cuello y me volviste a besar
- y así será, hoy en la tarde, después de ir studio, nos haremos los tatuajes y ya tengo una muy buena idea de que va ser
- en serio?? Gracias amor!! – dijiste sonriente
- todo lo que te haga feliz, a mí también me hace feliz, y que mejor forma que sellar nuestro amor con un tatuaje, algo que quede para siempre marcado en nuestra piel
- te amo enano, te amo – me tomaste de la mano y retomamos el camino al restaurante.

Estábamos tan jodidamente felices, va sonar a copia pero… dicen que recordar es volver a vivir, y realmente puedo dar testimonio que esa teoría es cierta, recordar esos tiempo cuando estábamos en la academia de música, recién nos estábamos conociendo, y actuábamos como dos niños cursis que se moría uno por el otro, era volver a vivirlo, y fue algo que nunca lo perdimos, por fuera yo parecía ser un chico malo, lleno de tatuajes, con su casaca de cuero, un cigarro en los labios y una botella de cerveza en la mano, con mi pelo pintado, un estilo Punk que marcaba la diferencia, pero contigo, contigo era todo diferente, podía ser el chico más tierno del mundo, el más detallista, el que le encanta dar regalos a su novia, el que le gusta complacerla con todo, el que la ama sin diferencia alguna, el que sería incapaz de engañarla, incapaz de hacerla sufrir por cualquier razón, aunque sea la más insignificante, el que se preocupa por su bienestar, por su bien, porque nunca muera ese hermoso amor que floreció entre nosotros.

-Frankie llegamos!! ¿Dónde nos sentamos, al fondo o en la entrada?
- vamos al fondo, está haciendo algo de frio
- ok – me dirigiste hacia una mesa, en donde se podía ver el lago desde la ventana -¿acá está bien?
- perfecto – dije sonriente, te di un beso en los labios y nos sentamos frente a frente
- ¿Qué vas a pedir?
- no lose, que venga la mesera, que muero de hambre!!!
- no hemos comido nada toda la mañana, es tu culpa!! – dijiste en forma divertida
- tú eras la que me quería comer a mí – dije riendo al notar que te ruborizaste por mi comentario
- Frank!! – dijiste avergonzada
- hola chicos!!! –

Escuche una voz chillona que provenía detrás mío, voltee y era Lin-z bien agarrada de la mano de Gerard, este último venía con una cara de pocos amigos, estaba más delgado que la última vez que lo vi, había cambiado mucho, su pelo estaba hasta sus hombros y parecía algo adormitado, con los parpados dilatados y unas ojeras enormes.

-Gerard Way ¿? Eres tú??
- no enano, es el oso Yogui – dijo lyn-z riendo a carcajadas, siempre le gustaba hacerme quedar en ridículo
- Lin-z!!! Mi hermanita – dijiste abrazándola
- hola muñeca!! Pero mira que linda estas – Lin-z te respondió el abrazo – Frank te sacaste la lotería con este bombón
- si – a veces dudaba algo de la sexualidad de Lin-z, por las puras no le digo “travesti” – y es mi bombón!! – dije acercándome a ti y separándote de Lyn-z
- Hola enano, hola “_______” – dijo un tímido Gerard
- hola Gee!! – lo abrazaste
- Gerard, has cambiado mucho ¿Cómo estás? – lo abrace
- como siempre – me respondió el abrazo y un escalofrió recorrió mi cuerpo, cuando nuestros cuerpos volvieron a encontrarse
- todo bien?? Te noto algo desanimado
- tuve una pelea con… - Lyn-z lo interrumpe
- nada que te importe Frank!!! Son cosas de pareja
- Lyn-z no seas grosera!! – le reprochaste a Lyn-z
- tu novio es muy preguntón!!
- pero le pregunte a Gerard no a ti ¡¡traves…
- Frank!! – gritaron tú y Gerard al mismo tiempo
- ok, ok, lo siento, me callo, me callo!! – dije de la mala gana y me volví a sentar en mi asiento
- que se van a servir?? – por fin llega la vendita mesera
- nos podemos sentar con ustedes ¿? – pregunta Gerard
- no creo que sea muy buena idea… - dijiste mirándome a mí y Lin-z
- Oh no te preocupes, el enano tiene que aprender a comportarse –

Tenía tantas ganas de romperle la cara a esa travesti de mierda, y para colmo conchuda, no le había dado permiso para que se quede en nuestra mesa, y ya se había acomodado a tu costado, pero no podía hacer nada, tú me miraste con una mirada de súplica como para que no siga con esa pelea, pero no lo podía soportar!!! Haaa… no la soporto!! Pero Gerard… aaa… Gerard se había sentado a mi costado, justo frente a lyn-z, no podía hacer nada, él era el que había pedido sentarse en nuestra mesa, él quería estar hay por alguna razón en la faz de la tierra, sentía que algo tarde o temprano sucedería, Gerard podía hacer algo, Lyn-z podía decirme algo y yo simplemente explotaría.

-y bueno que van a pedir?? – dijo la mesera, la estábamos haciendo esperar una eternidad
- yo quiero unos rabioles – dijo Lyn-z, con ese orgullo que la caracterizaba
- Lo mismo – decía Gerard algo desanimado - y… una botella de vino!!
- yo un… - mire rápido la carta, estaba tan metido en mis pensamientos que ni me fije que servían – unos tallarines al Alfredo!! – era un restaurante Italiano, no me quedaba de otra, todo era pasta
- para mi unos rabioles, por favor – tu siempre tan educada, tan sensible, no te gustaba tratar mal a las personas, te mande una sonrisa porque me pareciste tan tierna…
- bueno, en un rato se los traigo – dijo por último la mecerá

Luego de eso, un silencio absoluto, nadie se atrevía a decir ni una sola palabra, Lyn-z comenzó a buscar en su bolso, saco un espejo de mano y su lápiz labial rojo, se comenzó a maquillar, mientras que Gerard cabizbajo miraba al suelo, hacia tronar sus dedos y simplemente se quedó así por un largo rato, tu y yo nos mandábamos miradas constantemente, miradas de confusión, no sabíamos la razón por la que Gerard estaba tan deprimido, la verdad su depresión parecía deprimir a todos, excepto Lyn-z que se veía muy feliz, mandando mensajes con su celular, tu y yo no sabíamos que decir, sabíamos que teníamos que decir algo, no se… cualquier cosa, aunque sea un chiste, teníamos que romper esa atmósfera de tención, yo estaba a punto de decir algo, no sabía qué, pero algo era algo, de repente antes de que pudiera hablar, llega la mesera, ordena las copas en la mesa y sirve el vino, apenas le dieron a Gerard su copa de vino, este se lo tomo con tanto apuro, con ansias, con desesperación, se notaba raro, él había estado sobrio por mucho tiempo, quizás era eso, volver a sentir ese saber amargo del vino en su boca, lo satisfacía, cuando la mesera se fue, volvió el silencio incomodo, la desesperación por romper el hielo me mataba, y tú estabas igual, volví a mirarte y te vi con la mirada perdida en el lago, estabas desanimada, triste ¿quizás? Pero cuando voltee la mirada a Gerard lo vi igual, mirando perdidamente al lago, triste, casi con los ojos llorosos.

-Decidí hacerme un tatuaje!!! – dijiste emocionada
- en serio?? De qué?? – te respondió Lyn.z, feliz de que hayas roto el hielo
- mmm… aun no lo sé, pero va ser algo que selle el amor que tengo con Frank

Pude notar como Gerard de un sobresalto despego la mirada del lago y la fijo en ti, me sorprendí por su reacción, él se veía muy sorprendido y simplemente dio un suspiro

-Qué lindo – dijo Gee
- Gerard y yo podríamos hacernos uno – dijo Lyn-z mirando pícaramente a Gerard
- no… yo no, ya saben!! Le tengo miedo a las… - lo interrumpí
- agujas!! – dije soltando una risita
- si – dijo Gerard bajando la mirada
- se conocen tan bien – dijiste con una enorme sonrisa
- se conocen tan bien que dan miedo!!
- ¿Por qué lo dices Lin-z?
- el enano siempre me pareció tan… ya sabes!! Es un milagro que le guste una chica – exploto en risa, solo ella, tú la miraste con odio en tus ojos
- no, no sé, a que te refieres?? – te pusiste muy seria, y yo simplemente me moría de nervios
- nada… olvídalo!!
- Lyn-z déjate de hablar idioteces!!! – Grito Gerard al ver que me estaba poniendo incomodo
- acá están sus órdenes – dijo la mesera poniendo los platos con temor en la mesa

Esa tarde todos almorzamos en silencio, el ambiente estaba tenso, se podía cortar el aire con un cuchillo, nadie volvió a decir ni una palabra, tu tenías la mirada fija en tu plato, no me mirabas, eso me preocupaba, pensaba que quizás las palabras que te dijo lyn-z te afectaron o simplemente te dejaron confundida, yo miraba a Lyn-z con tanto odio cuando se me presentaba la oportunidad, tenía ganas de tirarle todo mi plato de tallarines en la cabeza, y largarme contigo de ese lugar, pero no lo podía hacer, mi mejor amigo Gerard necesitaba de mí, de mi compañía, había tenido una pelea con Lin-z, de eso estaba seguro, pero al fin y al cabo sé que la sigue amando, tanto o bueno quizás no tanto, como yo te amo a ti.

CONTINUARA…

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